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6 errores comunes en la administración de contenidos propios

Tal vez como muchos, haces uso frecuente de whatsapp y de las redes sociales como un medio para comunicarte con facilidad e inmediatez con tu familia, amigos e incluso con tu pareja; y muy seguramente no prestas atención a la administración de contenidos personales.

Para nadie es un secreto que hoy en día el auge de las redes sociales ha revolucionado los medios de comunicación al convertirse en la principal fuente de información para los usuarios, quienes buscan en Facebook o Instagram todo tipo de recomendaciones, productos y servicios. Así mismo, whatsapp se ha convertido en una aplicación que gracias al desarrollo tecnológico de la telefonía celular ha logrado facilitar a algunos la vida e incluso su trabajo al permitir cercanía a sus clientes con tan solo tener su número de celular, sea local o internacional.

Por esta razón, debido a la importancia que tienen estos medios para comunicarnos, es necesario tener especial cuidado a la información que compartimos o suministramos realizando una administración de contenidos adecuada para no perjudicar nuestro status laboral; pues si bien estas herramientas tienen algunos beneficios para sus usuarios, también su mal manejo o uso inoportuno puede perjudicar el desempeño laboral y afectar el desarrollo productivo.

Aquí te contamos por qué estas herramientas pueden jugar en contra en el trabajo y perjudicar tu rendimiento llegando a poner en riesgo tu puesto.

1. Pare – Siga: atender constantemente tus mensajes o estar pendiente de las publicaciones de los demás en redes sociales, afecta tu atención en una sola tarea disminuyendo tus niveles de productividad, lo que puede ocasionar desde el punto de vista del empleador el bajo rendimiento del empleado.
En este punto los checks de mensajes y la hora de conexión en los chats ha causado más de un dolor de cabeza, puesto que si alguien de tu trabajo te requiere y no atiendes por estar chateando, tu última conexión quedará registrada y el jefe puede verlo.

2. Los estados: Debes poner cuidado a lo que sientes y evitar mensajes negativos que expongan tu ánimo laboral. Estados en redes sociales como “agobiado y aburrido estoy en el trabajo”, pueden ocasionar molestias al interior de tu empresa u organización ya que envía señales de pereza y desmotivación. Algo que no les gusta a los jefes.

En este punto la recomendación es realizar una administración de contenidos responsable y sutil en tus redes sociales.

3. Desconcentración: Si bien whatsapp y messenger son un servicio de mensajería instantánea que en muchos casos nos permiten agilizar varios procesos en el trabajo, también tienen algunos inconvenientes como la pérdida de atención en nuestras tareas. Esto puede ocasionar errores graves que pongan en riesgo tu permanencia en la empresa.

4. Dependencia: Vivir atentos de las interacciones en redes sociales es una conducta de dependencia que puede afectar no solo tu trabajo, sino también tu vida social, pues al estar atento de detalles como si la otra persona leyó o no el mensaje, si le dieron me gusta o comentaron tus publicaciones, o al estar pendiente de la última hora de conexión, puedes perderte cosas mucho más importantes.

Igualmente la dependencia es sentir una constante necesidad de publicar cada uno de tus movimientos, cayendo en el error común de publicar cosas sin sentido. Debes aprender a realizar una administración de contenidos que no invada tu privacidad.

5. Mal interpretaciones: En ocasiones el intercambio de mensajes instantáneos a través de los chats nos puede jugar malas pasadas por una mala interpretación de la información. Algo clásico en Facebook y whatsapp, bien sea por la redacción, o por la libertad que se otorga a cada receptor de darle una interpretación propia a cada mensaje.

6. Robo de información: Ante la penetración de estas aplicaciones en la vida de muchos usuarios, whatsapp y las redes sociales han llegado a convertirse en una herramienta más dentro de la empresa. Sin embargo hay detalles que no aconsejan su uso para temas laborales, pues su seguridad es nula fuera de redes protegidas y cualquiera puede interceptar nuestras conversaciones. Por eso se aconseja no compartir información confidencial (contraseñas, datos relevantes…) o imágenes comprometedoras.